
Las nuevas generaciones viven, según el catedrático de Teoría de la Literatura, un momento marcado por la pérdida de expectativas y la desconfianza hacia las instituciones. Durante su intervención en el podcast Vidas Contadas, Jesús G. Maestro (p 1985) reflexionó sobre las consecuencias sociales y políticas que, a su juicio, puede tener este fenómeno.
El catedrático de Teoría de la Literatura Jesús G. Maestro ha ofrecido una reflexión sobre la situación de los jóvenes nacidos a partir de finales de los años noventa, conocidos como generación Z. Durante una conversación en el pódcast Vidas Contadas, el profesor sostuvo que este grupo afronta una etapa caracterizada por una profunda pérdida de confianza en el futuro y en las instituciones.
Maestro resumió ese estado de ánimo en tres conceptos: «desengaño, decepción y desilusión». A su juicio, estas experiencias definen el contexto en el que ha crecido buena parte de esta generación, que ha visto cómo muchas de las expectativas depositadas en décadas anteriores no se han materializado.
Según explicó, la falta de cumplimiento de determinadas promesas sociales y económicas ha contribuido a crear un clima de escepticismo entre muchos jóvenes. Desde su punto de vista, ese desencanto va más allá de una cuestión económica y acaba afectando también a la forma en que perciben la política y las instituciones públicas.
Durante la entrevista, el catedrático afirmó que una parte de estos jóvenes «no esperan nada, ni del Estado ni de la democracia». En su intervención vinculó esta percepción a una creciente distancia entre los ciudadanos más jóvenes y los mecanismos tradicionales de representación política.
Para Maestro, esa pérdida de confianza puede derivar en posiciones cada vez más extremas o en una mayor indiferencia hacia el sistema democrático. En este sentido, señaló que resulta preocupante escuchar a algunos jóvenes expresar que no verían con malos ojos el regreso de una dictadura.
El profesor interpretó esas afirmaciones como una muestra del descontento existente y no como una valoración informada de lo que supone un régimen autoritario.
La advertencia sobre las dictaduras. A partir de esa reflexión, Jesús G. Maestro lanzó un mensaje de cautela. Recordó que las dictaduras no deben idealizarse y advirtió de los riesgos que implica minimizar sus consecuencias.
En palabras del catedrático, «cuidado con las dictaduras, porque las dictaduras no son lo que parecen». Añadió además que, si a menudo la democracia genera frustración entre parte de la ciudadanía, un sistema dictatorial puede resultar todavía más perjudicial para las libertades y los derechos.
Su intervención insistió en que el descontento social no debería conducir a normalizar soluciones autoritarias, ya que estas conllevan riesgos que, según defendió, suelen infravalorarse cuando se observan desde la distancia o desde el desencanto.






