El plan de autonomía para los centros educativos no universitarios propuesto por la Consejería de Educación contempla la cesión a estos del 35 por ciento del currículo escolar que le corresponde desarrollar a la administración asturiana para que lo redacten adaptándolo a su alumnado. Así daba cuenta la prensa de las intenciones del Principado. Desde nuestra Asociación confiamos en que las siguientes medidas pasen por poder recuperar el punto que, como antes y como ocurre en las restantes autonomías, se concede a los centros para abrir sus puertas a los nuevos alumnos. Se trata, como es obvio, de que los colegios concertados en Asturias recuperan algunos de los legítimos derechos que en su momento les fueron retirados.
Esta iniciativa la han dado a conocer hoy la consejera de Educación, Ana Isabel Álvarez, y su viceconsejero, Argimiro Rodríguez Guerra, durante su comparecencia en la Junta General del Principado.
Rodríguez Guerra ha explicado que la implantación de este plan de autonomía se hará «poco a poco» y «hasta donde haga falta» e incluso se permitirá que los centros tengan capacidad de «buscarse» sus propios productos a través de la realización de cursos fuera de su horario lectivo o la cesión de sus instalaciones a otras organizaciones.
La Consejería publicará en el segundo trimestre de este curso los requisitos que han de cumplir los centros para acceder a este plan el curso que viene que, en un principio se implantará en seis (dos de infantil, dos de Primaria, uno de Formación Profesional y una escuela de idiomas).
La intención es que en el futuro los centros puedan establecer los horarios respetando las enseñanzas mínimas que han de cumplir la normativa estatal e impartir las materias optativas propias que le sean autorizadas.
Los centros contarán con autonomía pedagógica, organizativa y de gestión, y dispondrán de todos los recursos materiales y de profesorado que requieran, incluso podrán contratar a docentes para impartir materias optativas propias siempre que cumplan con los criterios de titulación.
El viceconsejero ha añadido que esta autonomía se vinculará a un mecanismo de evaluación tanto de los resultados como del proceso que se han llevado a cabo para garantizar la sostenibilidad del programa.






