Envuelto en el mucho cariño que ha sabido granjearse desde 1963, el Padre Treceño, nuestro entrañable consiliario, cercano ya a los cien años, ha sido exonerado por la Compañía de Jesús de esta responsabilidad, en la que ha sido eslabón de tantas promociones de Antiguos Alumnos en nuestro Colegio. Previamente, la Asociación de Antiguos Alumnos le había nombrado nuestro consiliario honorífico.
El Padre España, máximo responsable de la Compañía en Asturias, así nos lo participaba de manera oficial a través de estas líneas enviadas a nuestra Asociación:
Estimado Presidente:
Tras el reconocimiento al P. Treceño como Consiliario Honorario de la Asociación, queremos agradecer no sólo el cariño que demuestran al P. Treceño sino también el deseo de mantener unas relaciones renovadas con el Colegio. El P. Treceño ha dado y
seguirá dando ilusión y fuerza a esta Asociación, que mantiene la unidad entre antiguos alumnos y el cultivo de los ideales ignacianos recibidos en el Colegio.
Además, le comunico que el P. Pedro Menéndez Cifuentes ha sido nombrado consiliario de la Asociación. A partir de este momento, asumirá todas las funciones que le dan los Estatutos de la Asociación así como la representación y el apoyo por la parte
de la Compañía y el Colegio a todas las actividades que vayan realizando.
Agradeciendo su colaboración, le envío un cordial saludo
P. Antonio J. España Sánchez SJ, representante de la Entidad Titular
Al reconocimiento de uno llegaba la notificación de que un Antiguo Alumno, el entrañable Padre Cifuentes, quien fuera en su día Antiguo Alumno Distinguido, ex rector del Colegio, donde todavía sigue ofreciendo su docta docencia, pasa a ser nuestro nuevo consiliario.
Entre el nombramiento de consiliario honorífico y el posterior el relevo disfrutamos de una distendida comida en el retirado comedor colegial, donde se dio cita la dirección del centro junto a los disntos padres residentes en el mismo. Fue un momento muy emotivo, en el que Antonio Pellico, presidente de nuestra Asociación de Antiguos Alumnos dio las gracias a uno y la bienvenida a otro, aunque ni uno se marcha ni el otro llega, porque uno sigue como honorífico y el otro ya estaba con nosotros.
Estas fueron las palabras de nuestro presidente:
El 28 de septiembre de 1963 era nombrado consiliario de la Asociación de Antiguos Alumnos el padre Gumersindo Treceño en sustitución del Padre Constantino Fernández Álvarez. Han pasado 48 años para el más longevo de entre los consiliarios y, sin duda, el mayor valedor de los Antiguos Alumnos de la Compañía en Gijón.
Usted, padre Treceño, ha sido siempre un orgullo para nosotros. Nos ha representado en congresos a lo largo de toda España y más allá de nuestras fronteras. Pero su gran trabajo, como su extraordinario corazón, donde ha estado siempre es entre estos muros colegiales.
El dormitorio del padre Treceño es sangre y fluir de nuestra Asociación de Antiguos Alumnos. Allí reposan catálogos que datan de la fundación del Colegio, allá por 1893; revistas de Antiguos Alumnos, cartas de compañeros y mil recuerdos que se mezclan con viejos periódicos en los que nuestro consiliario buscaba a diario noticias con las que ayudar a mantener el contacto y el hilo comunicativo entre todos los Antiguos Alumnos.
Sus ficheros, acuñados en largas horas de actualizaciones, recogían trabajos, direcciones, celebración de matrimonios, nacimientos y defunciones. Por nuestros difuntos precisamente celebraba Eucaristías en público y también en privado, de manera íntima y callada, velando por sus Antiguos Alumnos hasta en las últimas horas.
Cuánto le debemos y aún cuánto le necesitamos. No deseamos hacer de éste un momento de despedida. Perdone nuestro egoísmo, pero queremos seguir disfrutando de sus prudentes consejos y de su memoria privilegiada.
Decimos esto en el día en que recibimos al padre Cifuentes como nuevo consiliario siguiendo las directrices de la Compañía. Lo recibimos con los brazos abiertos, aunque no hace falta recibimiento para quien ya estaba entre nosotros. El padre Cifuentes, además de Antiguo Alumno y de antiguo profesor, es a partir de ahora nuestro nuevo consiliario, en la misma medida en que nunca el padre Treceño dejará de serlo también como parte del alma de nuestra Asociación.
Los Antiguos Alumnos del Colegio de la Inmaculada Concepción de Gijón podemos sentirnos muy afortunados por todo ello.
Tras dar a conocer la noticia, El Comercio les reunía en el patio de la Virgen
Es obligado recuperar este recuerdo periodístico, glosa de toda una vida: Las vivencias de nuestro consiliario, recogidas serialmente en la prensa
Han comenzado a llegar mensajes de afecto y agradecimiento hacia el Padre Treceño
Artículo de Javier Morán publicado en La Nueva España: El descanso no eterno del jesuita casi eterno





