Noticias / Antonio Corripio (p.1988) entrevistado tras Asamblea de Socios
Esta Noticia fue editada el: 28-04-2017

Antonio Corripio (p.1988) entrevistado tras Asamblea de Socios

(El Comercio)

«No vamos a dimitir. Haremos un presupuesto nuevo que represente la voluntad de todos»

Antonio Corripio Álvarez, presidente del Grupo Covadonga: «Viniendo a hablar con el presidente o el director ya no se pueden conseguir determinadas cosas en el Grupo»

NACHO PRIETO GIJÓN - Tras el rechazo, anteanoche, por la asamblea general de socios del Grupo de prácticamente la totalidad de sus propuestas, el presidente de la entidad, Antonio Corripio, admite el golpe, pero opta por enmarcarlo en la normalidad democrática. Dicho esto, hace más hincapié en lo que suponen las decisiones adoptadas que en lo que significan.

¿Era una hipótesis esperable el resultado adverso de la asamblea o fue una sorpresa?

Sabíamos que existe una oposición a nuestro modelo de gestión. Sorpresa fue que no se aprobaran los presupuestos. El ingreso de nuevos socios sabíamos que sería problemático. Para nosotros hubiera sido más fácil no presentar ese punto, porque sabemos que es un tema que moviliza y pudo haber quien enlazase eso con el rechazo a los gastos e ingresos.

«El ingreso de socios sabíamos que sería problemático porque es un tema que moviliza»«Es cierto que nuestra forma de trabajar nos ha hecho enemigos de quienes no la comparten»

¿Se arrepiente de haber presentado esa propuesta a la asamblea?

En absoluto. Queremos que la entrada de socios se produzca por orden de solicitud y con conformidad de la asamblea. Está en nuestro programa como punto relacionado con la transparencia. Un aspecto positivo de lo ocurrido es que creo que hemos conseguido que, de ahora en adelante, los socios no van a permitir que se haga de otra manera.

¿Rechazó la asamblea unas propuestas concretas o hubo votos contra la directiva o determinadas personas?

No lo sé, pero quiero pensar que fue una oposición a lo presentado. No obstante, es cierto que nuestra forma de trabajar nos ha hecho enemigos de quienes no la comparten. Viniendo a hablar con el presidente o el director ya no se pueden conseguir determinadas cosas en el Grupo. Pero hay personas que sabemos que tienen intereses importantes y que están acostumbrados a un modelo de gestión que ha desaparecido. Pero quienes jalearon los votos en contra como una victoria tienen que darse cuenta de que en las asambleas no gana ni pierde el presidente o la junta directiva. Es el club el que pierde los proyectos.

Pero la directiva sufrió un varapalo...

Evidentemente, hubiéramos preferido otro desarrollo de la asamblea, pero quien vea en esto una victoria tiene una visión muy pobre del club. Espero no tener personas instaladas en el "no" permanente. Queremos pensar que no va a ser así y por eso vamos a trabajar en un nuevo presupuesto que, escuchando lo que ayer nos han trasladado los socios, represente la voluntad de todos ellos.

«Hay socios satisfechos»

¿Cómo interpreta que nadie, salvo la directiva al presentar cada propuesta, haya apoyado desde el atril las mismas?

Eso es habitual en las asambleas. Suele salir la gente disconforme. La que está satisfecha no sale, pero tampoco fueron muchos los que hablaron en contra. Sabemos que hay socios que están satisfechos y ojalá que hubieran salido, pero nosotros no lo vamos a preparar. La verdad es que viendo el ambiente de tensión de algunas asambleas, no invita a participar.

¿Qué piensa hacer para reducir la división?

Estamos dispuestos a escuchar a todos y buscar soluciones a los problemas que nos planteen. Nuestra disposición en ese sentido es total y desde que llegamos estamos en contacto con diversos colectivos.

¿Pero existe una oposición suficientemente organizada y con interlocutores o es difusa y anónima?

La comunicación en un club con cerca de 39.000 socios es un problema. Nuestro proyecto es crear canales que nos permitan conocer y valorar las ideas de todos.

La oportunidad de crecer

¿No existen ya esos canales?

Tenemos Infogrupo y un correo electrónico, pero no están siendo muy utilizados. Estamos trabajando en una web que permita una comunicación más fluida.

¿Cambiará mucho el Grupo la asamblea de anoche?

Tenemos convencimientos democráticos. La asamblea es soberana y ayer dijo claramente que no se quieren más socios ni más endeudamiento, al menos para determinados proyectos. En el presupuesto que presentaremos, esas premisas serán fundamentales. Eso es lo que ha cambiado.

¿Cuándo prevé presentar un nuevo presupuesto?

La directiva tiene prevista una reunión la próxima semana en la que empezaremos a fijar plazos, pero será a la mayor brevedad posible.

¿Habrá propuesta de congelación de cuotas o reducción de la subida del 3,9% rechazada?

En general, las cuotas tienen que subir al compás de los gastos. Ahora tenemos dos sedes más y 22 personas más en plantilla. Esos gastos deben ser soportados por las cuotas.

¿Puede el Grupo funcionar normalmente con un incremento igual al del IPC?

Son cálculos que tenemos que rehacer y ver el efecto en nuestras cuentas.

¿Qué obras quedarán sin hacer por falta de financiación?

Es una de las cosas que tendremos que decidir. Volveremos a reunirnos con los colectivos con los que habíamos consensuado el plan de inversiones y establecer prioridades, porque está claro que no todas se podrán llevar a efecto.

¿Qué es, a su juicio, lo más importante que se pierde tras el rechazo a sus proyectos financieros?

Perdimos la oportunidad de seguir creciendo. Intentamos trasladar a Mareo la actividad social y localizar en Las Mestas todas las inversiones en deporte. También intentamos reordenar algunos espacios como consecuencia del imprescindible plan de evacuación de la cafetería. El traslado de lo social a Mareo, por ejemplo, se puede decir que es un plan que queda un poco huérfano.

¿Siente su proyecto bloqueado?

Lo que tenemos bloqueado es el presupuesto, que es lo que más lamentamos no haber podido sacar adelante. Pero, con retirar las inversiones, el club sigue funcionando con normalidad. Seguiremos pagando las nóminas y a nuestros proveedores.

¿No queda, entonces, tocado su programa?

Nuestro programa hace hincapié en cambios de gestión, no en nuevas inversiones, así que no se va a ver alterado. Queremos gestionar el día a día de la forma más eficiente y estamos en disposición de hacerlo.

¿Pensó en dimitir?

No. El rechazo a nuestras propuestas es algo que no voy a ocultar que me duele, pero no vamos a dimitir, sino a presentar un presupuesto nuevo que refleje la voluntad de todos. Sinceramente, no creo que hayamos hecho nada para dimitir.

¿Y teme una moción de censura?

No. Tampoco creo que hayamos hecho nada que la justificase. Lo único que hacemos es trabajar por el Grupo, intentar hacerlo lo mejor posible y en esa línea vamos a seguir.

(La Nueva España)

Corripio: "No hemos hecho nada por lo que debamos presentar la dimisión"

"Captamos el mensaje: no quieren nuevos socios ni créditos para inversiones; prefieren priorizar la compra del Chas", sentencia el presidente grupista

P. Tuñón - "Seguiremos trabajando con la misma ilusión y las mismas ganas". Éste es el mensaje que, vía whatsapp, el presidente del Grupo Covadonga envió en el día de ayer a decenas de socios, después de que el miércoles la asamblea grupista bloquease por completo los planes de su directiva para financiar el plan de inversiones que tenía diseñado. Ni los presupuestos de 2017, ni los ingresos por la entrada de 295 nuevos socios, ni el crédito de hasta 690.000 euros que planteaban. Las tres vías fueron rechazadas por la mayoría de los asistentes a la asamblea. Aún así, a Corripio ni se le pasa por la cabeza dimitir, como piden algunos críticos.

"No creemos que hayamos hecho nada por lo cual debamos dimitir. Si en algún momento faltáramos a los principios que nos trajeron aquí, entonces sí", expresa Corripio, que tampoco tiene miedo de que el bloqueo de la asamblea espolee a grupos críticos que puedan unirse para ejercer mayor presión o incluso forzar una moción de censura. "Siempre estamos dispuestos a escuchar al socio, y si se movilizan para hacernos llegar sus propuestas, estaremos encantados de escucharlas. Si un grupo de socios piensa que lo estamos haciendo lo suficientemente mal como para pedir la moción de censura, son libres de hacerlo", se limita a señalar.

De hecho, Corripio, aunque sigue defendiendo las ideas que fueron rechazadas en la asamblea, asegura que su directiva ha sacado una lección de la misma. "El resultado fue duro porque no era esperado. Toca reflexión y seguir adelante, porque nos han dado mensajes muy claros: el Grupo no quiere ahora mismo crecimiento con nuevos socios de la lista y tampoco ningún tipo de endeudamiento para este tipo de proyectos que hemos presentado. Por ello debemos revisar el presupuesto que presentemos de nuevo en virtud de estas claves. Y también debemos lanzar un mensaje de tranquilidad: se va a seguir pagando nóminas, pagando a los proveedores y demás en situación de prórroga", explica el presidente.

Reunión la próxima semana

La directiva se reunirá la próxima semana para repensar su plan de inversiones y dejar en barbecho las menos prioritarias para mantener aquellas que puedan costearse sin financiación proveniente de nuevos socios o créditos, dos asuntos que, aseguran, no volverán a plantear para financiar estas mejoras de instalaciones. Eso sí, Corripio niega que esto implique un revés al cumplimiento de su programa electoral. "Nuestro programa no contempla ninguna inversión. Estas inversiones son fruto de reuniones con los socios y secciones o sobrevenidas por adecuación de instalaciones a la normativa", matiza el presidente. Igualmente aclara que las inversiones ya iniciadas, como el techado de las pistas 8 y 9 de tenis, seguirán adelante. Más complicado será mantener las previstas en la sede de Mareo para adecuar las piscina infantil o establecer una zona de cabañas.

Respecto a la entrada de nuevos socios de la lista de espera por orden, un punto que se llevó por primera vez a una asamblea del Grupo, Corripio defiende que "pensábamos que ese movimiento de la lista tenía varios argumentos para hacerse, muy sólidos, y una parte moral importante porque hay gente que lleva diez años esperando y vio entrar a otros que no estuvieron tantos años en la lista. En los últimos ocho años entraron unas 9.000 personas en el Grupo, y resulta que éstos llevan diez años a la espera..."

Pese al revés asambleario, insiste en que su directiva jamás dejará entrar a nuevos socios sin respetar el orden ni consultar a la asamblea. "Lo fácil hubiera sido meter a 300 0 400 nuevos socios sin decir nada a nadie, pero es que no somos como los anteriores, tenemos otra forma de enfocar las asambleas", asegura Corripio a lo que añade: "El día que entre un socio nuevo sin pasar por la asamblea y sin respetar el orden, sí que dimitimos todos y en bloque".

La directiva de Corripio también ha extraído otra lección del revés asambleario: los socios prefieren dar prioridad a la operación de expansión en terrenos del Chas que a inversiones en instalaciones como las de Mareo. "Es una de las claves importantes de las que hemos tomado nota", reconoce. Por ahora, están a la espera de cerrar del todo la negociación con Ganax por los 19.000 metros cuadrados que pertenecían antes al Chas y de recibir documentación que garantice la operación. No descartan que puedan llevarla a la asamblea junto con el nuevo presupuesto.

En caso de que se presente a los socios la compra de terrenos del Chas, sí podrían volver a plantear una posible entrada de nuevos grupistas como vía de financiación. "La lista de espera es un activo muy valioso. La expectativa del Chas supondría disponer de más espacio y ampliar el numero de metros por socio, la masificación se reduciría y ahí el socio va a ser lo suficientemente responsable y va a entender que es necesario plantear seguramente alguna incorporación. De todos modos les podríamos plantear dos escenarios para que decidan: uno con entrada de socios, y otro sin ella", explica la directiva de Corripio.

 

 

 

 

 

Foto Angel